Sobre demos, incrementales y seguir comiendo

 Hace ya casi dos semanas fue la mascletá de conferencias y con ellas vino la mascletá de demos pre-Next Fest, activo en estos momentos. Me pregunto qué sentido tiene toda esta contemporización de demos si, de la misma forma que "siempre" son ofertas en Steam, siempre hay mil demos en la tienda, pero entiendo que el ponerle un nombre a este periodo y abrir las compuertas del slopfest en el que se ha convertido lo oficializan como la lotería de la atención que es en la que alguien gana, casi todos pierden y Valve pone millones de ojos en su tienda, que es lo que realmente le importa. Total, que en el Day of the Devs apareció Messhof, presentó su nuevo juego (demo mediante) y desde entonces no hago más que verlo en mi timeline de Bluesky cubierto de halagos; a mí no me ha gustado.

 El hecho de discrepar de la opinión general es digno de mención no porque sea yo una persona con gustos comunes sino porque desde hace tiempo observo cierta complacencia  por parte de gente del medio, tanto opinadores como creativos, y noto una falta creciente de pensamiento crítico. El tema es que sin creer que mis gustos son más elevados o que mi verdad es universal, estoy en cierto modo agotado de estar constantemente "Casandring" respecto a estas modas vagas y extractivas sobre las que reposa la mal llamada escena "indie" desde hace años. Creo que a Messhof, creador de títulos de culto, se le puede exigir más que un Vampire Survivors plataformero y creo que hay que cuestionar la génesis de su próximo título si queremos entender la realidad actual sin paños calientes y sin dar palos de ciego, especialmente en una época en la que bordeamos el abismo.

  Soy una persona cínica y como tal no puedo evitar fijarme en la conveniencia de la aparición de este juego menos de un año después de que Wheel World, la anterior propuesta de Messhof, se estrellara comercialmente; el juego, independientemente de sus ventas, era agresivamente mediocre. Una decepción. El caso es que pocas cosas hay más agradecidas en el algoritmo de Steam que un buen juego incremental en cualquiera de sus sabores y, jugada la demo de Blood Dungeon, puedo afirmar sin ninguna duda que esto se me antoja un cash-grab descarnado: "odia al juego y no al jugador" me repito, y sospecho que si Messhof vive de algo más que del aire no puedo reprocharle que quiera comer y rompa esa vitrina que reza "rómpase en caso de emergencia". Reconozco que el juego puede tener alguna idea intelectualmente atractiva a la hora de solventar los problemas navegacionales derivados de ser un plataformas, básicamente no poderte mover libremente sobre el plano 2D para huir de tus enemigos (gravedad, terrible concepto), pero se desvanece rápidamente de la cabeza cuando el marco de su "progressionslop" canibaliza el resto de la experiencia.

Pero yo no me abrí un blog para rajar sobre este juego (que lo tendremos hasta en la sopa y venderá mejor que cualquier otro título de su autor) sino para cuestionar el modelo que nos ha traído hasta aquí: como insinué antes, Messhof hace este Blood Dungeon no porque necesariamente le entusiasme sino porque su potencial de ventas es mucho mayor utilizando una mera fracción del trabajo puesto en su anterior título. Steam, de forma muy poco sorprendente, es otro ente adulador que te susurra al oído que tienes razón en todo y que, adelante, puedes seguir comprando esos juegos que tanto te gustan y si aprietas este botón te enseñaré más de lo mismo; el algoritmo de Steam decide qué ves y qué se vende en cada momento a través de aquello que es más popular y, en un ouroboros que es más bien un ciempiés humano, la carcinización del videojuego toma forma incremental si el presupuesto es escaso. En otras palabras: si eres "indie" hazte uno de estos.

Independientemente de la relación que pueda uno tener con el género, su progenie y la (IMO, siempre IMO) absoluta vacuidad de su propuesta, la existencia de un metajuego comercial que descifrar en Steam para poder ganarse la vida, que da forma a lo que jugamos y discutimos, es terrorífica; de nuevo el meme de la ilusión de la elección.  En tiempos donde el dinero es escaso y la financiación nula, no parece haber (aún - más sobre esto al final) ningún incentivo en hacer algo distinto, personal, real, genuino. Son las voces de quienes miran a diario este proceso de putrefacción las que deben señalar el problema, pero es complicado cuando esas palabras son confrontacionales con quienes quieren ganarse la vida en esto, que o bien resultan ser conocidos o bien podrían tratarse de uno mismo en el futuro. Messhof haciendo un Vampire Survivors con estética desquiciada es un síntoma, no el verdadero problema, y podrías ser tú mañana. En cuanto a la prensa, lo único que pido es que cuestionen esto.

No tengo solución a nada de lo anterior y tampoco creo tener poder para ello, pero no es excusa para no hacer nada. Creo que puedo aportar mi grano de arena compartiendo juegos, proyectos o ideas que considero merecen al menos otro par de ojos encima de ellas, y quizás sea esto lo último que queda ante la avalancha de mediocridad que viene a enterrarnos: compartid todo aquello que os guste, compartid, compartid, compartid, porque es muy posible que, para muchos, sea la única forma de salir desenterrado de ese alud. A este Next Fest me remito.

Una última cosa, un rayo de positividad quizás antes de cerrar la puerta: en algún momento llegará el punto de saturación para el gran público donde las "buenas prácticas" y el slop audiovisual creen un ecosistema plano cuyos bordes sean indistinguibles entre propuestas y el rechazo abra la puerta a corrientes contestatarias; quiero creer que empezamos a estar aquí. Llevo tiempo diciéndolo, perdonen la brasa, pero ante esta homogeneización acelerada ahora por la IA es importante que los juegos sean reales, personales, distintos, con sus defectos evidentemente humanos, con sus carencias nacidas de la ingenuidad, vulnerables en sus excesos y conscientemente desmarcados de lo estandar y el slop. Es hora de lo jincho, de lo feo, de la roña. Es, quizás, el inicio de una era posmoderna del videojuego.

  

Comments

  1. ¡¡Un blog nuevo en 2026, y en blogger en vez de substack!!

    Conozco la obra de Messhof pero desconocía este último juego (he abierto el tráiler a raíz de este texto y me ha repelido bastante). Por desgracia creo que el slop ha llegado para quedarse, pero precisamente en esa corriente de sosez unánime es donde destacan otro tipo de obras para las que hace años no existía mercado y que, en cambio, hoy sí podrían llegar a funcionar, como le ha llegado a pasar por ejemplo a Horses (que no sé si jugaré siquiera, pero si Santa Regione me pide dinero yo simplemente le digo que cuánto).

    Al final, este tipo de mecánicas "tipo survivor" (o esto de nivel procedural + elige un upgrade de estos tres) es una fórmula fácil y divertida, que engancha con sus mecanismos de condicionamiento operante al ver números, brillos y ataques cada vez más gigantes. Es un tiktok de videojuegos, una cadena de shorts de youtube, una cadena de comida rápida... hay gente que no lo traga pero, para la gran mayoría, lobotomizarse media hora para disfrutar sin pensar en nada es algo que, a priori, tiene un atractivo inherente fruto de la mierda de existencias dedicadas a trabajar que lleva la mayoría de gente.

    O igual me he ido por las ramas. ¡Pero mucho ánimo con el blog! Qué bonito leer cosas nuevas aquí, donde quedamos tres gatos mal contaos'.

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    1. Mi primer comentario!! Y además estoy de acuerdo en todo!! Muchas gracias por los ánimos 😊, espero convertir esto en una especie de ritual donde limpiar mi cabeza así que espero que no sea flor de un día, pero no prometo nada😅

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